si cuando (en un día apacible), te asomas al vacio de tu balcón...
te dás cuenta de:
- si te asomas más de la cuenta... te puedes caer.. (aquí, sientes cómo tus dedos se afianzan a la baranda)
retrocedes el cuerpo.. cambias la posición -mejor- de las manos.. y te vuelves a asomar al vacío.. en inspiración de "soy felíz... todo esto que aspiro es mío"...
y.., de repente te dás cuenta de la cotidianidad de las cosas... (tu cerebro te envía mensajes "subliminales", tipo: si, por ejemplo... se te "sueltan" las gafas.. y haces ademán de cogerlas "rapidamente" para que no caigan al vacío de los cinco pisos... una de tus manos no solo perderá "apoyo".. sinó que además desestabilizará la posición de tu cuerpo... y, podrías cae... (no puedo acabar de escribir la palabra.. su escalofrío me envuelve..), mi cerebro ha vencido una véz más... mi cuerpo se retrae...
tengo los pimientos al fuego (a Anna le gustan..!!) pero.. quería escribir esta sensación..!!

