ayer noche,

escuché,

 a  un oyente de radio..

 

su voz lúgubre, me hizo estremecer..

los sentidos,

 

era un vagabundo,

un callejero..

un sin-techo*

*frase demasiado arraigada para convencer de la miseria que engloba.

 

vivía, según contaba.. cerca de alguna estación de una gran ciudad,arrastrando sus cartones, su carro, y su miseria de esquina en esquina.

 

llamó a la radio, (sobre las trés de la mañana),

se sentía solo..

más,

no precisaba nada..

 

llamó tan solo para pedir..

con excelente educación,

una canción de Camarón..

 

su movil, su radio.. su carrito y sus cartones...

envolvieron los recuerdos de miles de lejanos oyentes..

que recordamos

los compases de:

La Leyenda en el Tiempo.


yo percibí su soledad, su dolor y su rabia, su miedo y su angustia.. su frustrante caminar.. hacia ningún sitio.

lo sentí como a un hermano..

no en vano, yo viví en los bajos de un garaje, una temporada.. rodeado de la humedad del invierno, el olor del moho penetrando mis sueños.. las ratas paseando a mi alrededor..con sus sigilosos movimientos y sus ojillos rojos.. perdidos.. esperando mi ausencia.