Sarah...

Si fuera necesario buscar una sola imagen que todo el mundo identificara con el Jazz, ésa sería, sin lugar a dudas, la de Louis Armstrong, un negro bonachón, sudoroso, con algo de barriga, siempre elegantemente vestido y una trompeta firmemente agarrada en su mano izquierda, de cuyos dedos se desprende un gran pañuelo blanco...

todo aderezado con la más amplia y contagiosa de las sonrisas.. canalizando una voz cavernosa, rugosa, como un trueno cargado de Swing, capáz de ponerle la piel de gallina al más frio y distante de los oyentes..

Louis Armstrong, Satchmo o Pops para los amigos..

si hubiera que colocar a su lado a alguien que de por si definiera el Jazz... esta vez sería una voz femenina: la de Ella Fitzgerald.