... y mi abuelo remaba,

remaba y remaba en el esfuerzo de llevar el pequeño bote hasta la orilla norte del Ebro,

hacia Helios (las piscinas de Helios), mis padres iban por carretera, con el coche...

qué placer!! qué orgullo era para mi llegar con mi abuelo en barca..

mientras remaba me contaba:

- este que pasamos por debajo es el Puente de hierro, este otro el Puente de Santiago... (bajo uno de ellos, él "había visto".. el remolino que se tragó un autobús cargado de pasajeros...)

y yo me aferraba con la fuerza de mis manitas a aquellas despintadas bordas.. (mientras la curiosidad me hacía levantarme para mirar..) a lo que, mi abuelo..., me replicaba con su voz calmada: ála maño... aún volcá-ré-mós!!!

y yo.. volvía raúdo a mi asiento, (una tabla que cruzaba ambas bordas, mientras mis ojillos volvían al "suelo" de la barca.. siempre semi-cubierto de agua..), y mi imaginación de niño de ciudad, volaba imaginando lo que les contaría a los otros niños de mi colegio de Barcelona.. acerca de las aventuras en barca con mi abuelo...